Copa menstrual

La mujer y para muchas el dilema de su menstruación. ¿Cuántas no sentimos ese terrible pesar cuando se acercan esos días? Es un conjunto de emociones y sensaciones que nos invaden, entre ese tumulto de cosas llega el uso de un dispositivo para mantener una buena higiene intima durante estos días, la copa menstrual.

Para muchas es un pequeño calvario el tener que usar una toalla sanitaria, y más un tampón. La gran cantidad de mujeres que están resultando afectadas por el uso de estos insumos va en aumento, la sensación de calor y humedad, en algunas, comezón e irritación, al punto de que el prurito es tanto que puede llegar a desesperarte. Y luego, se va el periodo, pero queda esa irritación que te cubre toda el área donde estuvo la toalla. No sé si les pasa, pero es fatal.

A veces pensamos que esta clase de situaciones son aisladas, que solo la sufre una persona en su soledad, luego resulta cuando hablas con tus amigas o conocidas, que no eres la única que pasa por ese infierno.

¿Entonces te preguntas a que se puede deber? ¿Y qué es lo que te está ocasionando la alergia? Debes hacer una ardua búsqueda para encontrar las toallas que mejor se adapten a ti y a tu situación alérgica, por cuantos desastres no se tiene que pasar para encontrarlas.

La menstruación no debería ser vista como un problema, ni limitarnos en las actividades cotidianas o en nuestra vida en general, este es un fenómeno biológico por el que pasamos las mujeres. Sin embargo, desde pequeñas le damos un significado negativo, y nuestra familia influye mucho en eso. De hecho, dependiendo de como actué la familia de una niña o una mujer en consecuencia a la menstruación, esa persona aceptara el periodo en su vida como algo natural que ocurre o como una maldición.

El significado negativo basado en tabúes y preconceptos culturales y sociales han marcado generaciones enteras de niñas, y aun hoy en día en muchas sociedades le cuesta ver esta situación como algo natural.

Es difícil tratar el periodo como un tema que incluye problemáticas económicas, ambientales y de salud, pero así es. Hoy en día es necesario considerar una forma de encarar los diferentes aspectos de la vida femenina con seguridad, comodidad y confianza que resulta en el manejo eficiente de la menstruación (Sumana et al, 2015).

Pues hace un tiempo volvieron para quedarse las copas menstruales. Muchas no habiamos oído hablar de ellas y pensamos que recién se inventó ahora. Esta creencia es falsa, la copa menstrual tiene sus orígenes en 1867 cuando fue patentada por primera vez en EEUU, luego, casi un siglo más tarde Leona Chalmers en 1939 patento el prototipo que con unas pequeñas variaciones es el modelo utilizado por más de 12 marcas actualmente. No obstante, ha sido un largo camino desde que se inició la investigación clínica hasta su comercialización.

Para empezar ¿Qué es la copa menstrual?

La copa menstrual es un dispositivo de látex, silicona grado médico o elastómero termoplástico, flexible, en forma de taza, que se inserta en la vagina para recolectar la sangre, y se mantiene en su lugar por succión (Segen’s Medical Dictionary).

Los fluidos son depositados dentro de la copa, la cual puede permanecer hasta por 12 horas dentro del cuerpo, no es recomendable dejarla por más tiempo, además esta produce un sello de vacío para evitar filtraciones.

Es bien sabido que la copa menstrual o vaginal como también se le conoce es integrante de un grupo de tecnologías para mantener una higiene menstrual sostenible, que promueva alternativas ecológicas con un estilo de vida saludable y cómodo.

Materiales de las copas menstruales

La copa menstrual dio sus primeros pasos con estructura siliconada en los años 90. Desde entonces ha venido evolucionando en distintos materiales y modelos.

Hay tres tipos básicos de materiales de copas menstruales:

Silicona:

El material más usado actualmente es la silicona de grado médico, que resulta compatible con el cuerpo humano y es muy seguro. Posee una textura suave y a su vez firme, sin cambiar de temperatura. Es un material poco alergénico por lo que las reacciones son raras.

Plástico quirúrgico o TPE:

Este material es el mismo que suele utilizarse para la fabricación de catéteres o en chupetes, es un material reciclable que produce pocas alergias.

Látex:

Si no eres alérgica a este material, puede resultar en una buena opción. El látex tiende a ser suave, elástico, se adapta muy bien y además es ecológico. Sin embargo, en personas alérgicas puede producir desde pequeñas irritaciones en la zona de contacto, hasta un choque anafiláctico, de allí su uso con debida precaución.

Las copas menstruales suelen venir en diferentes modelos y colores, tanto la silicona, como el plástico quirúrgico pueden tener diferentes colores que se consiguen con colorantes alimentarios, que no resultan riesgosos para la salud.

¿Cuántas tallas de la copa menstrual hay?

Dependiendo de la marca y el modelo, las medidas de las copas pueden variar. Hay un sistema donde se tienen dos tallas, otras donde son tres, entre otros. En el momento de decidir adquirir tu copa, infórmate bien sobre cuál es la mejor para ti.

La diferencia entre tallas y medidas radica en el diámetro de la copa, no en la abundancia del sangrado. Es importante tener en cuenta lo antes mencionado para evitar cometer errores. El diámetro de tu copa puede variar de acuerdo a tu edad y a ciertas condiciones.

Elegir la talla que más se adapte a tu cuerpo es lo apropiado, si eliges una copa de talla menor a la que te corresponde puedes sufrir fugas. Si eliges una de mayor tamaño podrías sentir molestias y lastimarte al retirarla.

Infórmate bien sobre este paso, y cuáles son tus condiciones para ver que talla te favorece más. Si ya disté a luz, si ya has tenido relaciones, si tienes 18 años o más de 30.

También es importante que tengas en cuenta, que incluso si escoges la talla correspondiente para ti, puede haber algunas dificultades, producto de variantes como la falta de actividad física, la complexión corporal, entre otras cosas.

¿Ventajas de su uso?

Cuando queremos iniciar con algo nuevo, tenemos muchas dudas al respecto. ¿Si será bueno para mí, si me funcionará, si será el método adecuado?

En cuanto a la copa menstrual, los beneficios son muchos y para cada quien serán diferentes de acuerdo a como se adapte a este cambio, y a todo lo que viene con ello.

A nivel emocional, este dispositivo proporciona seguridad, ayuda a explorar el cuerpo y a sentirte más conectada contigo misma… Empiezas a conocerte. Entre sus beneficios encontramos:

Mayor seguridad, libertad y comodidad

No tendrás que estar pendiente de si se te nota la toalla, si se te paso, de si manchaste. Es posible que hasta se te olvide que estas menstruando. No sientes esa sensación incomoda de calor en tu entrepierna, además la copa no produce olor.

Puedes asistir al trabajo, a la escuela, a la playa y nadie notara que llevas algo puesto, te sentirás libre y cómoda para hacer la actividad que desees sin estar pensando en tu menstruación y sus limitaciones.

Cuando se inserta de manera adecuada, “no se siente” las mujeres que la utilizan reportan una mejoría en su movilidad, sensación de limpieza y mejora en la confianza.

Más económico a largo plazo

Al momento de adquirir una copa, puede llegar a parecer algo costosa, sin embargo, el costo- beneficio a largo plazo es grande. La copa menstrual dura 10 años, en ese tiempo cuánto dinero se puede ahorrar en gastos de toallas sanitarias y tampones.

Recolecta la sangre por mucho tiempo

La copa menstrual tiene una capacidad de entre 15 y 40 ml dependiendo del tamaño y el modelo. Nuestro cuerpo produce entre 20 a 60 ml por cada ciclo menstrual, dependiendo del flujo de la mujer, puede estar insertada hasta por 12 horas (No recomendable pasarse de este tiempo), sin necesidad de vaciarla constantemente.

Ausencia de malo olores

La sangre de la menstruación produce mal olor porque al entrar en contacto con el oxígeno presente en el aire, esta se oxida. Si la sangre se mantiene en nuestro interior dentro de la copa, no va a estar en contacto con esta molécula por lo cual, no producirá ningún olor, y esto, aunque parezca insignificante puede aumentar tu seguridad y confianza.

Además de ser un plus para no tener tu baño apestando en esos días por la sangre de los tampones o de las toallas.

Es un alivio para el medio ambiente

Muy pocas personas en el mundo se han puesto a pensar en la cantidad de toallas sanitarias y tampones que se desechan anualmente. La cantidad de residuos sólidos que se produce por mujer al usar toallas sanitarias y tampones es enorme.

Además, que el plástico que se incluye en la fabricación de productos para la menstruación pueden tardar hasta 500 años en degradarse. Sin mencionar la perdida de bosques nativos para conseguir la pasta o celulosa Fluff. De hecho, El Banco de Bosques, una ONG en Argentina, afirmó en 2014 que “el 60% del peso de las toallas sanitarias y los tampones es Pasta Fluff, recurso extraído de pinos sembrados donde antes se encontraba la selva misionera”. Dicho año, “Maggacup” y el Banco de Bosques crearon una alianza donde se protegerá un metro cuadrado de la selva misionera por cada copa vendida.7

Así como la selva misionera en Argentina, muchos más bosques nativos son destruidos debido a la industria de artículos de higiene femenina.

Disminuye la posibilidad de infecciones

Según algunos estudios, la copa menstrual tiene menor crecimiento bacteriano que las toallas y los tampones. Estos son contaminados por la sangre, restos de orina y heces, además de mantener una temperatura elevada y ser un ambiente húmedo, propicio para un aumento en el crecimiento bacteriano y el origen de infecciones.

Todo esto es evitable con la copa menstrual que favorece la ventilación de la zona íntima apropiadamente, evitando las complicaciones antes mencionadas.

Un estudio realizado con 406 mujeres en Estados Unidos (North y Oldham, 2011) demostró la seguridad de la copa menstrual. En él, se realizaron exámenes ginecológicos, colposcopia, uroanálisis, pH vaginal y Gram de flujo cada mes y durante un periodo de tres meses. Se encontró que no hubo modificaciones en la flora vaginal por microorganismos asociados con vaginosis bacteriana (G.Vaginalis, Cándida A y Bacteriodes); los niveles de Lactobacilus se mantuvieron en niveles normales, y el examen pélvico, la colposcopia y pH vaginal no mostraron alteraciones.

Desventajas de su uso

Pequeñas fugas

En algunas mujeres, las copas menstruales suelen experimentar fugas y provocar algún que otro manchado. Esto puede ocurrir por diferentes causas que van desde la talla inadecuada de la copa hasta la complexión corporal. En estos casos, se suele utilizar una toallita (mejor para el ambiente si es reutilizable) para evitar manchas en la ropa interior.

Hay que tocarse

Para muchas mujeres esto es común, es decir, no representa ninguna desventaja, pero, sabemos que no todas están acostumbradas y esto puede resultarles incomodo al principio.

Si la copa está mal posicionada puede resultar molesta e incómoda

Incluso puede ocasionar fuetes cólicos si toca el cuello uterino o el cérvix. En estos casos, solo hay que sacarla y volverla a colocar correctamente.

Estarás en contacto con tu flujo vaginal

Esto podría tomarse como una desventaja si no tienes normalizado el contacto con tus fluidos, sobre todo porque es sangre. Y al principio puede resultar algo desastroso, te ensuciaras las manos principalmente, puedes ensuciar el piso e incluso algunas partes del baño. Con la práctica y el tiempo, esto debería mejorar.

No resulta fácil de cambiar como una toalla sanitaria

Al principio resulta un poco incómodo sacarla, puedes llegar a pellizcarte sin querer. Y el hecho de que te toque cambiarte fuera de tu casa, al principio resulta abrumador. Es necesario estar preparada en esos casos, llevar una botella de agua contigo para lavar tu copita en el retrete y volvértela a colocar sin necesidad de ir al lavado del baño público a vaciarla.

Si tienes flujo abundante, sería recomendable que por la noche utilices una toallita, por si acaso, para que no haya accidentes, y no tengas necesidad de levantarte. Estos son casos muy extremos, pero pueden ocurrir.

¿Cómo se usa?

Uso de la copa menstrual
Tomado de CCCC news

Cuando no usar la copa menstrual
Tomado de Ginecologa cdjuarez

¿Representa algún riesgo para la salud?

Pues durante un tiempo no existió registro de algún riesgo para la salud por uso de la copa menstrual, sin embargo, un estudio que se realizó en el Hospital Universitario de Lyon en Francia comparó tampones usados con copas menstruales para observar en cuál de los dos era más probable que apareciera la bacteria que causa el shock toxico (SST), siendo la copa el más probable.

Sin embargo, fue un estudio llevado a cabo en un laboratorio con simuladores de plástico y esterilizados, es decir, no se hicieron en personas. Además, la investigación concluyo con que ningún método es más favorable que el otro para el desarrollo de SST.

De todas formas, no es recomendable dejar la copa menstrual dentro por más de 12 horas. Con seis a ocho horas es suficiente para pensar en extraerla y vaciarla. Además, es necesario que tomes las medidas de higiene a la hora de utilizarla.

Medidas de higiene para el uso de la copa

  • Siempre lava tus manos con agua y jabón antes de insertar o extraer tu copa.
  • Esterilizar la copa antes y después de tu periodo. Puedes hacerlo con agua caliente y un poco de vinagre para eliminar olores.
  • Entre puesta y puesta, lávala con agua fría, fijándote de que no queden restos y los orificios estén libres de residuos.

En conclusión, la copas menstruales llegaron para quedarse, es una curva de aprendizaje que lleva tiempo y practica, pero que tr tantos beneficios para la persona que la usa y para el ambiente. El uso exitoso de la copa menstrual se incrementa en los primeros seis meses de manejo.

Bibliografía

A History of the Menstrual Cup. En: http://www.mum.org [accedido en 22/05/2021]

Alexandra Caballero Guzmán (2016). La copa menstrual: un nuevo método de higiene femenina.Hojas de El Bosque. Ojo al contexto, 2(4), 62-68. Disponible en: https://revistas.unbosque.edu.co/index.php/HEB/article/view/3189

Felitti, K. (2016). El ciclo menstrual en el siglo XXI. Entre el mercado, la ecología y el poder femenino. Sexualidad, Salud y Sociedad (Rio de Janeiro), 22,175-208.

House, S., Mahon, T., Cavili, S. (2012). Menstrual Hygiene matters. Wateraid.

HOWARD C., LEE C., TROUTON Konia, STAMM H., MARENTETTE D., KIRKPATRICK N., KARALIC S., FERNANDEZ R. and PAGET J. (2011). FLOW (finding lasting options for women) Multicentre randomized controlled trial comparing tampons with menstrual cups. Canadian Family Physician Vol.57 No. 6 e208-e215 [online]. Disponible en: https://www.cfp.ca/content/57/6/e208.full

Magdely Prado-Galarza, William Andrés Doncel C., Oscar Olmedo Mosquera, Mildred Guarnizo-Tole. (2020). La copa menstrual, una alternativa de higiene femenina. Revisión de la literatura. REV CHIL OBSTET GINECOL 2020; 85(1): 99 – 109. Disponible en:https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?pid=S0717-75262020000100099&script=sci_arttext&tlng=e

PEÑA, Enrique F. (1962). Menstrual Protection: Advantages of the Menstrual Cup. Obstetrics & Gynecology. Vol. 9 No.5, p. 684-687 [online]. Disponible en: http://poule-pondeuse.fr/files/menstrual_cups_Pena_1962.pdf

KARNAKY, Karl J. (1962) Internal Menstrual Protection with the Rubber Menstrual Cup. Obstetrics & Gynecology. Vol. 19, Issue 5, p. 688-691 [online]. Disponible en: https://journals.lww.com/greenjournal/Citation/1962/05000/Internal_Menstrual_Protection_with_the_Rubber.20.aspx 1962

Sumana, Y., Rahoul, D., Kantharia, S. (2015). Menstrual hygiene: Gaps in the knowledge and practices in adolescent school girls. Journal of Evidence-Based Medicine and Healthcare, 2(17), 2487-92. Disponible en: http://www.jebmh.com/data_pdf/03%20-%20Sumana%20-%201.pdf

Imagen destacada

Pixabay

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