Nuestra piel y el sol

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La relación de nuestra piel y el sol

¿Quien no ama tomar un poco de sol o estar en la playa? Pasar horas realizando las actividades favoritas en el mar o al aire libre. El único problema con esto es el daño solar que se puede producir en la piel producto de la radiación solar, si no se toman algunas medidas de precaución.

Nuestra piel y el sol tienen una relación de amor y odio. Cuando salimos a la calle, nos exponemos a la radiación solar y a la contaminación constantemente, y nuestra primera línea de defensa ante esta situación resulta ser nuestra piel.

El sol es básico para la vida, sin él no podríamos existir, sus radiaciones estimulan una serie de mecanismos en nuestro cuerpo necesarios para evitar algunas enfermedades. De hecho, en pequeñas dosis puede beneficiar la recuperación de algunas patologías como la psoriasis, el acné, dermatitis atópica, entre otras. Por el contrario, en altas dosis, resulta contraproducente.

Nuestra piel

Sabemos que este gran órgano cubre nuestro cuerpo y protege su interior. Sin embargo, la piel no es una armadura y aunque no lo veamos, sufre daños y los va acumulando a medida que envejecemos. Llega un punto en que empiezan a aparecer las manchas, los lunares, alguna que otra enfermedad y en muchas ocasiones es el resultado de años y años de exposición.

Radiación ¿Buena o mala?

Es necesario instarles a que sean más conscientes de esta situación y que tomen medidas al respecto. Esto no quiere decir que el sol es malo, para nada, se sabe que la radiación ultravioleta (ruv) facilita la síntesis de vitamina D que posee un papel importante en el metabolismo de la insulina, la regulación del metabolismo de minerales, en especial del calcio (salud ósea); la participación en el mantenimiento de la homeostasis, como el crecimiento, diferenciación y apoptosis celular; estimula la síntesis de neurotransmisores cerebrales responsable del estado anímico y también participa en la regulación de los sistemas inmunológico, cardiovascular y músculo-esquelético. Estos hechos entre otros contribuyeron a difundir la idea de que el bronceado era sinónimo de salud, durante la revolución industrial.

No obstante, también se evidencio que la excesiva exposición a la radiación solar, específicamente a la RUV, estaba asociada con diferentes enfermedades, entre ellas el cáncer de piel, principalmente melanoma maligno, el carcinoma de células escamosas y el carcinoma de células basales.

Radiación solar

Radiación solar

Hoy sabemos que cuando tomamos el sol, nos exponemos a una serie de radiaciones electromagnéticas, entre ellas la RUV (radiación ultravioleta) y la radiación visible. La RUV se divide en tres bandas; la A (UVA) entre los 320 y 400 nm, B (UVB) entre los 290 y 320 nm y C (UVC) entre los 100 y 120 nm. La UVC es filtrada por la capa de ozono en la estratosfera y solo la A y B inciden en la superficie de la tierra y, por ende, en nuestra piel.

La RUV constituye el 6% de la radiación solar recibida y, de esta, el 5-10% corresponde a UVB y el 90-95% a UVA, igualmente se sabe que a mayor altitud se recibe mayor cantidad de radiación.

¿Como penetra la radiación en nuestra piel?

La piel es el organo en los seres humanos que más aprovecha la energía radiante del sol, y la forma en como se da la penetración lumínica varia de acuerdo a: caracteres propios del individuo (raza), por las caracteristicas estructurales de la piel (espesor de la capa cornea, distribución y cantidad de melanocitos) y por factores externos ( altitud, humedad, velocidad del viento).

De acuerdo al tipo de piel y al tiempo de exposición lumínica que un individuo pueda tener, los efectos adversos pueden ir desde desordenes cosméticos benignos, hasta algunas malignidades. Sin embargo, para que se presenten alteraciones en nuestra piel, es necesario que primero la luz sea absorbida a nivel molecular y depende también del grado de penetración.

Los niveles en los que pueden penetrar los rayos UBV Y UVA en nuestra piel son diferentes. El estrato corneo refleja o absorbe una gran proporción de la radición que tienen longitudes de onda por debajo de los 300 nm, El 70% de los rayos UBV son absorbidos, el 20% llega a el estrato de malpighi (es el conjunto del estrato basal o germinativo y el estrato espinoso), esta capa recibe solo pequeñas cantidades de UVC, Sin embargo, tanto el ADN, el ARN, triptofano, la tirosina y la melanina que se encuentran es la capa basal pueden absorber estas radiaciones.

Solo el 10% de los rayos UVB llegan a la dermis papilar donde es absorbida por el DNA dérmico, RNA y los aminoácidos de la elastina y el colágeno.

Gracias a lo anteriormente mencionado los rayos UVB se les ha atribuido el bronceado, las quemaduras solares y el cancer de piel. Se menciona que el mecanismo de fotodaño de la UVB se da por la generación de fotoproductos del ADN que son ampliamente reparados por el ADN pero no de forma completa.

Nuestra piel y el sol
Tomado de Wikipedia

A diferencia de los rayos UVB, la UVA si atraviesa la epidermis, siendo bloqueada por la melanina en un 70 a 80%, un 20 a 30% llega a la dermis papilar y reticular en donde gracias a las bandas de colágeno dérmico son reflejados al ambiente. De igual modo, una pequeña cantidad de esta radicación es asorbida por la hemoglobina intravascular, la bilirrubina tisular y una cantidad minima por la hipodermis donde penetra en los betacarotenos de la grasa.

El mecanismo de fotodaño de la UVA no son muy claros, pero se le asocia daño oxidativo a las bases de guanina del ADN a traves de la liberación de radicales libres de oxígeno. Este tipo de radiación toma cada vez más importancia, debido a que gracias a su exposición constante puede llevar a la degeneración de fibras de colágeno, además de interactuar con sustancias qúmicas tópicas más facilmente que pueden producir reacciones de fotosensibilidad, y algunos reportes de la literatura mencionan que potencia el riesgo de la UVB para el cancer melanoma y no melanoma de la piel.

¿Porque protegernos de las radiaciones solares?

  • Para empezar la luz solar ocasiona daño cutáneo producto de las radiaciones UVB que son absorbidas por el ADN, ARN, proteínas, lípidos de membranas y organelos celulares que estan presentes en la capa de la piel y en el sistema vascular.
  • Los RUV (rayos ultravioletas) que son absorbidos por las moléculas cutáneas pueden originar especies reactivas de oxígeno (EROS) y radícales libres, que inducen al estres oxidativo. Todo esto, conlleva al daño del ADN, lo cual puede resultar en procesos inflamatorios, desnaturalización proteíca e inmunosupresión por disminución del número de células de Langerhans epidérmicas.
  • La exposición aguda a la radiación solar produce eritemas, quemaduras, hiperpigmentaciones cutaneas, fotoqueratitis y fotoconjuntivitis; mientra que a largo plazo los efectos son fotoenvejecimiento, inmunosupresion y carcinogenesis (cancer).

Fotoprotecciones físicas

Medidas de fotoproteción

Fotoprotección física o de barrera

Es basicamente la ropa. Algunos estudios han demostrado que llevar ropa protectora puede disminuir el efecto de la radiación. Sin embargo, no todos los tejidos son fotoprotectores, hay ropa específicamente diseñada con esta propiedad (FPU) y su grado de protección va a depender de la densidad del tejido, el tipo, los colores, el diseño, los procedimientos de acabado de la fabrica.

De igual forma, la presencia de tintes, sobre todo de color oscuro, proporciona en la ropa gruesa de 3 a 5 veces el grado de protección de un tejido. La licra y el elastano son los tejidos que tienen un FPU superior a 50 o más alto, seguido del plástico, nailon y poliéster.

Son pocos los estudios que comparan la capacidad de fotoprotección entre ropa FPU y la ropa normal. Sin embargo, es cierto que existen prendas como los jeans vaqueros que proporcionan una FPU alta.

Los sombreros y las gorras son ideales como pantalla física de fotoprotección para el rostro y el cuello. Alas pequeñas, menores de 2,5 cm, proporcionan escasa protección y sólo en algunas áreas faciales; mientras que alas anchas, mayores de 7,5 cm, protegen la cara, pabellones auriculares y el cuello.

Las gafas de sol protegen los ojos de la radiación, hay que tener en cuenta que no porque sean más oscuras necesariamente habrá mayor protección, de hecho pueden provocar una mayor dilatación de las pupilas y una mayor exposición a los RUV.

Agentes fotoprotectores (cremas solares)

Los protectores solares poseen un ingrediente activo que absorbe la radiación solar en el rango de 290 a 400nm. En la mayoría de los países, estos son considerados cosméticos mientras que, en Estados Unidos, Canada y Australia son considerados medicamentos de venta libre.

El factor de portección solar (fps) de estas cremas, se basan en una medida de laboratorio sobre la eficacia de su proteción solar que se basa en el eritema. La fotoprotección se determina por la menor cantidad de RUV que se necesita para producir un mínimo de eritema en la piel que esta protegida por el protector solar.

De este modo La relación entre la protección FPS y UVB no es lineal: un FPS del 15 bloquea el 93% de los rayos UVB, un FPS de 30 el 97% y uno de 50 el 98% de los rayos UVB. La dosis DEM a UVB en niños es similar a la de los adultos.

En los envases, el símbolo UVA aparece rodeado por un círculo e indica que cumple la recomendación europea, que sugiere un mínimo de un 1/3 del FPS. También se expresa con cruces, y a mayor número de signos + mayor protección.

Recomendaciones para la protección solar

Estas recomendaciones estan basadas en evidencia existente, entre las que destacan:

  • Dismonuir (mejor no utilizar) las camas de bronceado.
  • Aplicar protector solar con la piel seca, 30 minutos antes de salir al aire libre con un Factor de Protección Solar (FPS) de 30 o más.
  • Evitar la exposición al sol entre las 10:00 y las 17:00 horas.
  • Aplicar protector solar cada dos horas, o despues d nadar. Incluso si es resistente al agua.
  • Permanecer a la sombra
  • No usar protectores solares en menores de seis meses
  • Ingerir abundantes líquidos, frutas y vegetales, preferentemente con alto contenido de betacarotenos: zanahorias, calabazas y naranja, entre otros.
  • Aplicar protector los días nublados y recordar que los vidrios de las ventanas no protegen frente a la radiación UVA.

    Es importante comenzar a cuidarse de los efectos que puede producir la exposición a la radiacióm lumínica desde pequeños. El sol tomado con precaución es beneficioso , nuestro organismo, el estado anímico, sin embargo, es necesario evitar la exposición por largas horas y en determinados momento del día para evitar los posibles daños que se puedan producir si no se toman las debidas precauciones.

    Imagen 1 y 2 de Ulrike Mai en Pixabay

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