Dismenorrea

No te ha pasado que llevas una vida feliz, todo marcha bien con tus cosas y de un momento a otro recuerdas que faltan pocos días para que llegue tu periodo y con él, el dolor. En ese momento todo se te nubla, porque no solo debes prepararte para el sangrado, aparte debes tener una preparación psicológica para hacerle frente al dolor. ¿Y si viene con náuseas, mareos, vomito o diarrea?

La vida de una adolescente o de una adulta joven se complica bastante con estas cosas. El periodo, no debería ser una experiencia traumante, ni causar pesadillas cada vez que esta cerca. Y piensas que es normal, porque no eres la única que le pasa. Luego resulta que al comentarlo con alguien con algún conocimiento o que ha presentado tus síntomas, te dice, no es normal, deberías ir al médico.

Un alto porcentaje de féminas sufrimos de algo que se conoce como dismenorrea. Es incómodo, doloroso y puede venir con otros síntomas, que solo complican la existencia.

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¿Qué es la dismenorrea?

Esta afección se define como un calambre doloroso o dolor uterino durante la menstruación, Suele durar de uno a tres días y el dolor se hace más intenso cuando está iniciando el periodo. Puede presentarse como un dolor punzante, pero también en forma de los famosos cólicos, o sordo y constante.

A pesar de que muchas adolescentes y mujeres consideren el dolor intenso durante la menstruación como algo normal, hay que ser conscientes de que no lo es. De hecho, La dismenorrea se puede categorizar según el origen del dolor como:

Dismenorrea primaria:

Suele ser la más común. No se evidencia que se deba a un trastorno ginecológico. Sin embargo, se ha asociado a una sobreproducción de prostanoides y quizás eicosanoides por el endometrio, los cuales provocan contracciones uterinas anormales. Suele compararse con las prostaglandinas que se liberan durante la labor de parto.

¿Y por qué pasa esto?

De forma sencilla, ocurre una serie de procesos hormonales y bioquímicos que dan origen a la prostaglandina (PG) F2α, PGE2 y Tromboxano (TxA2). TxA2, PGF2α y PGE2 que estimulan las contracciones del útero, la vasoconstricción e hipersensibilización de las fibras uterinas, esto produce isquemia, que se traduce en calambres o dismenorrea.

Dismenorrea secundaria

Si podría ser un poco más compleja desde el punto de vista de la salud, porque esta puede estar asociada a una patología subyacente. En cualquier caso, es necesario visitar al médico para descartar cualquier patología, y de ser así, ser tratada.

Dismenorrea

Síntomas que puede provocar una dismenorrea

  • Calambres espasmódicos menstruales que pueden presentarse a pocas horas o con el inicio de la menstruación y puede extenderse por dos o tres días.
  • Las primeras 24 a 36 horas el dolor puede ser más intenso, asociado a un mayor flujo menstrual y con mayor producción de prostaglandinas liberadas.
  • Calambres dolorosos, dolor de espalda, dolor de cabeza (cefalea) mareos, náuseas, diarrea, vómitos. En muy raras ocasiones fiebre y sincope (perdida temporal de la conciencia).
  • El dolor se presenta en la zona subrapúbica y puede extenderse a la región lumbrosacra (terrible) y a los muslos.

Factores de riesgo

En la literatura científica se ha asociado los factores de riesgos a ciertas causas como:

  • El consumo de cigarrillos que puede aumentar el tiempo del dolor por la vasoconstricción que estos producen. Además un estudio chino revelo un aumento en dismenorrea primaria en un grupo de personas que no presentaban sintomatología pero que estuvieron expuestas de forma pasiva al humo del cigarro.
  • Una revisión sistemática realizada por Latthe et al. Asoció la dismenorrea a pacientes menores de 30 años, bajo IMC, fumadoras, menarquia temprana, menos de 12 años(menstruación precoz), síndrome premenstrual, alteraciones psicológicas, historia de abuso sexual, sospecha clínica de enfermedad inflamatoria pélvica, esterilización, hipermenorrea.
  • También se asocia de forma negativa, haber tenido hijos siendo menores de edad, falta de ejercicio, ansiedad por la menstruación.

Clínica

Se sabe que con la edad los síntomas empiezan a disminuir, luego de los 20 a 24 años y en algunos casos con el embarazo, empieza a descender progresivamente. Además, esta condición puede provocar que del 5 al 15% de las mujeres con dismenorrea primaria vean interrumpidas su día a día por los fuertes dolores.

Tratamiento de la dismenorrea

A pesar de que muchas de las que presentamos dismenorrea no nos llevamos por un tratamiento médico, existen terapias complementarias que pueden ayudarnos en la disminución del dolor.

  • Un buen descanso, sueño regular y algo sumamente importante, el ejercicio. La hipótesis es que este último, aumenta el flujo sanguíneo hacia la pelvis, estimulando los receptores para beta endorfina, lo que puede llegar a disminuir los síntomas de la dismenorrea.
  • Calor local. Si alguna vez has tenido un fuerte dolor de vientre y te has colocado una compresa caliente, sabes de lo que hablo. Un estudio revelo que el uso de calor localizado puede ser significativamente efectivo en la disminución del dolor, incluso mencionan que puede ser tan efectivo como la toma de ibuprofeno. Si aún no lo has intentado, ya debes hacerlo, notaras un alivio inmediato.
  • Vitaminas. Existen estudios que demuestran la efectividad de la vitamina E (200 UI dos veces por día, dos días antes y después de la menstruación) y B1 (100 mg una vez al día) para disminuir los síntomas de la dismenorrea. La vitamina E participa en los procesos bioquímicos que se producen inhibiendo la proteína kinasa C, que a su vez es la encargada de liberar el ácido araquidónico, disminuyendo la producción de prostaglandinas. Y la B1 puede ayudar a revertir los efectos de los síntomas, como calambres.
  • Magnesio. Es un mineral cuyo mecanismo en la dismenorrea aún no está especificado pero al parecer actúa en la disminución de la contracción muscular en esa zona o disminuye las prostaglandinas.
  • Aceite esencial de hinojo. Este es usado como antiespasmódico y algunas hierbas en forma de infusión que pueden aliviar los síntomas.

Entre los tratamientos farmacológicos tenemos:

  • Analgésicos simples. El paracetamol, la aspirina, son recomendados sobre todo cuando los pacientes no pueden tomar AINES (Antiinflamatorios no esferoidales) estos pueden actuar sobre el dolor, aumentando nuestro umbral. Es bueno consultar con un especialista sobre las dosis indicadas, ya que más del 50% de mujeres que recurrimos a estos medicamentos, los consumimos en dosis insuficientes.
  • Antiinflamatorios no esferoidales. Estos son considerados el tratamiento base para tratar la dismenorrea. Pueden ayudar en gran medida a disminuir el dolor y algunos síntomas. Sin embargo, no todas tenemos la capacidad de responder de forma positiva ha estos medicamentos, además dependiendo del antiinflamatorio, puede que no actúe sobre todas las reacciones que son capaces de producir la inflamación.
  • Los anticonceptivos orales e inyectables. Al inhibir la ovulación, el crecimiento del tejido endometrial disminuye, por lo que hay menos fluido menstrual, secreción de prostaglandinas. Esto provoca un descenso en la presión uterina y las contracciones. En los inyectables de larga duración, se puede producir la amenorrea (no hay menstruación) y por ende disminuye o no se presenta la dismenorrea.

Ya cuando sabes que puede estar produciendo el dolor y que pueden haber alternativas para tratarlo, realmente se puede producir un cambio en la forma en como se recibe el periodo. A pesar de ello, es altamente recomendable visitar al ginecólogo, siempre que se presente alguna anomalía o para tus chequeos. Nuestra salud es muy importante.

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