Antioxidantes y la salud

Antioxidantes y la salud

Seguramente habrás visto en cualquier momento de la semana algún contenido relacionado con los antioxidantes y la salud humana. El mercado de la salud ha crecido mucho en estos últimos tiempos y una gran cantidad de estudios y ensayos clínicos giran en torno a los antioxidantes.

Por supuesto la publicidad sobre los beneficios que trae el consumir ciertos alimentos o suplementos para mantenernos jóvenes y sanos no puede faltar. Para saber cómo funciona esta cadena de posibles beneficios a tu salud es necesario conocer de qué se trata.

Tambien podria intresarte:

Nuestra piel y el sol

Primero ¿que son los antioxidantes?

Los antioxidantes son moléculas que se encuentran en los alimentos que se consumen de forma cotidiana y ayudan a prevenir o retardar los efectos adversos de la oxidación de otras moléculas, que pueden llegar a producir alteraciones fisiológicas en el organismo.

Actualmente los antioxidantes poseen una serie de utilidades que se le dan en la industria alimentaria y cosmética para prevenir la rancidez oxidativa de un producto.

Para poder entender cuál es la función de un antioxidante debemos saber primero:

¿Qué es un radical libre?

Los radicales libres son moléculas que se producen constantemente en nuestro organismo producto de las reacciones biológicas que se desarrollan en las células.<7p>

A pesar de que los asociamos con envejecimiento cutáneo y con diversas enfermedades, los radicales libres se producen gracias a funciones determinadas que mantienen nuestro estado de salud, además de ser utilizados por el sistema inmune para atacar patógenos que ingresan en nuestro organismo.

El problema viene dado por su capacidad de reaccionar con todo lo que está a su alrededor, con el tiempo puede tener efectos negativos al alterar la membrana de las células y el ADN. Por ello, las plantas y los animales poseen complejos sistemas de diferentes tipos de antioxidantes.

Cuando los niveles de antioxidantes disminuyen en el cuerpo o se produce la inhibición de las enzimas antioxidantes, se presenta el estrés oxidativo que puede dañar o matar las células.

El estrés oxidativo

Es un desequilibrio que se produce al haber un aumento de los radicales libres (especies reactivas del oxígeno) con respecto a la capacidad del sistema (organismo) de detener o reparar el daño resultante.

Los radicales libres no solo se liberan durante el metabolismo humano. Se pueden producir por contaminantes ambientales, radiaciones, consumo de alcohol, tabaco y drogas. El estrés físico y psicológico también son productores de radicales libres, incluso el metabolismo de algunos químicos puede incidir en su producción.

Tipos de antioxidantes

Los antioxidantes se dividen en compuestos endógenos que se fabrican por la misma célula y los exógenos que ingresan al organismo por medio de alimentos y suplementos, estos últimos son los que nos importan.

Antioxidantes exógenos

Vitamina E (Tocoferol)

Funciona como un antioxidante que protege los lípidos tisulares de los ataques de radicales libres. Esta vitamina es esencial para los seres humanos. Una disminución de vitamina E en el cuerpo puede provocar mala absorción de las grasas e incluso enfermedades relacionadas con el hígado.

Hay estudios en donde se ha observado que en pacientes con cáncer de mama y pulmón hay una menor concentración de vitamina E que en personas sanas. Por otro lado, hay investigaciones que aseguran que la suplementación de vitamina E no reduce la incidencia del cáncer.

La vitamina E ha sido objeto de muchos estudios, y se ha observado, en animales, la capacidad que tiene a elevadas dosis de mejorar la eficacia de la quimioterapia antineoplásica, a pesar de ello, el American Institute for Cancer Research (AICR) concluye que no hay evidencias suficientes para justificar su empleo habitual en los pacientes que reciben quimioterapia.

Se consiguen en:

  • Aceites vegetales
  • Aceites de semillas
  • Germen de trigo
  • Germen de maíz
  • Almendras
  • Avellana
  • Girasol
  • Nuez
  • Vitamina C (Ácido ascórbico)

    Es un nutriente hidrosoluble que dentro del cuerpo funciona como un antioxidante, ayudando a proteger a las células del daño producido por los radicales libres, al potenciar el efecto de otros antioxidantes. El cuerpo humano no lo produce por lo que hay que consumirlo en los alimentos.

    Por otro lado, el consumo de vitamina C promueve la producción de colágeno, que a su vez ayuda a la cicatrización de las heridas, contribuye al funcionamiento del sistema inmune y mejora la absorción del hierro de alimentos de origen vegetal.

    Al igual que la vitamina E, los estudios sobre la influencia de la vitamina C en el cáncer son muchos. Existe una posibilidad de los que consumen verduras y frutas corran menos riesgos de tener varios tipos de cáncer, como cáncer de pulmón, seno y colon. De igual forma, el tomar suplementos dietéticos de vitamina C, al parecer no ayudan a prevenir el cáncer.

    Antioxidantes y la salud

    Flavonoides

    Son pigmentos naturales encontrados en los vegetales y protegen al organismo del daño producido por los agentes oxidantes. El cuerpo humano no puede producirlo por lo que toca conseguirlos en los alimentos. A su vez, los flavonoides se subdividen en los siguientes 6 grupos: antocianidinas, flavanoles, flavanonas, flavonoles, flavonas e isoflavonas.

    Los flavonoides no son vitaminas, no entran en esta característica. Sin embargo, por su acción protectora y por la incapacidad del cuerpo de producirlos, es necesario incluirlos en la dieta. Existe evidencia científica que consumir grandes concentraciones de flavonoides disminuye el riesgo de contraer algunos tipos de canceres. No obstante, aun estan en estudio los mecanismos, se ha observado que los flavonoides inhiben la lipogénesisy la formación de células cancerígenas tanto de mamá como de prostata.

    Los flavonoides se encuentran en:

    Frutas, verduras, semillas y flores, así como en cerveza, vino, té verde, té negro y soja, los cuales son consumidos en la dieta humana de forma habitual y también pueden utilizarse en forma de suplementos nutricionales, junto con ciertas vitaminas y minerales. Los flavonoides se encuentran también en extractos de plantas como arándano, gingko biloba, cardo, mariano o crataegus.

    Betacarotenos

    Es un pigmento orgánico de color rojo anaranjado intenso, que se encuentra en las frutas y plantas. Este es la forma más común de los carotenos en las plantas y se conoce por ser un precursor de la vitamina A (forma inactiva).

    La absorción de este pigmento depende de la forma en cómo se ingiera, es decir en vegetales cocidos, vegetales crudos o en suplementos. También depende mucho de la ingesta de grasas, y aceites, al mismo tiempo de las reservas de vitamina A y betacarotenos en el cuerpo.

    A diferencia de lo que se cree no siempre más es mejor, en el caso de los betacarotenos, altas dosis constantes de suplementos de betacarotenos pueden aumentar la probabilidad de cáncer de pulmón en fumadores. Tambien se sabe que el suplemento de betacaroteno puede aumentar el riesgo de cáncer de próstata, hemorragia intracerebral y mortalidad cardiovascular.

    De hecho, algunos estudios han arrojado que la suplementación de betacarotenos no reduce el riesgo de padecer cáncer en general, al contrario, el aumento del riesgo de cáncer del pulmón, se debe a que el betacaroteno es inestable en pulmones expuestos al humo de cigarro.

    El betacaroteno suele encontrarse en muchos alimentos de origen vegetal como, las frutas de color amarillo y naranja, como el melón, los mangos, la calabaza y las papayas, y las hortalizas de raíz de naranja como las zanahorias y las batatas.

    Algunos vegetales también resultan ser ricos en este compuesto, solo que su pigmentación es cubierta por el pigmento de la clorofila de estos alimentos, los vegetales de hojas verdes como la espinaca, la col rizada, las hojas de patata dulce y las hojas de calabaza dulce.

    El aceite de palma es uno de los alimentos más ricos en betacaroteno, incluso se encuenta 10 veces más concentrado que en la zanahoría, pero generalmente durante su procesamiento se eliminan los carotenoides antes de su venta para mejorar el color y la claridad.

    Los antioxidantes son realmente importantes en la salud del cuerpo humano, incluirlos en la dieta nos beneficia a nivel estético e interno. Sin embargo, es necesario tener en cuenta que no todo en exceso es bueno. Un consumo equilibrado puede mejorar en gran medida el estado de alud de una persona, sobre todo si proviene de fuentes naturales.

    Bibliografía

    Boveris A. 2002. Radicales libres y antioxidantes en salud humana (Free radicals and antioxidants in human health). Medwave, 2(7). Disponible en: Medwave

    Kidmose, U; Edelenbos M; Christensen LP; Hegelund E. (2005). Chromatographic determination of changes in pigments in spinach (Spinacia oleracea L.) during processing. J Chromatogr Sci 43(9): 466-72. Disponible en: Oxford Academic

    Martínez-Flórez, S., González-Gallego, J., J. M. Culebras, J. M.,Tuñón, J. 2002. Los flavonoides: propiedades y acciones antioxidantes. Nutrición Hospitalaria, 27(6): 271-278. Disponible en: Nutrición hospitalaria

    Ochoa, Claudia Isabel y Ayala, Alfredo Adolfo. 2004. Los Flavonoides: Apuntes Generales y su Aplicación en la Industria de Alimentos. Ingenieria y competitividad, 6(2): 93-104. Disponible en: Revista ingenieria

    Russell, RM. 2004. The enigma of beta-carotene in carcinogenesis: what can be learned from animal studies. The Journal of Nutrition 134(1): 262-268. Disponible en: Pubmed

    Imagen de Devon Breen en Pixabay

    ¡Haz clic para puntuar esta entrada!
    (Votos: 0 Promedio: 0)
    Si te gusto, comparte...
    Share on Facebook
    Facebook
    Pin on Pinterest
    Pinterest
    Tweet about this on Twitter
    Twitter
    Share on VK
    VK

Artículos recomendados

1 comentario

  1. […] También podría interesarte: Antioxidantes y la salud […]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.